El ejercicio que hemos hecho tapándonos los ojos y imaginándonos una estatua de nosotros mismos me pareció interesante.
Me hizo sentirme un poco rara cuando, después de transformarme en esa estatua mía, volví al propio yo...
Me hizo sentir, como ya había dicho, más real. No sé...
Pienso que algunas personas nacen y están de paso en la vida, sin darse cuenta de lo real que somos. A mí no me gustaría ser así, me gusta ser consciente de quien soy y tener unas metas en la vida, no estar de paso.
Me sentí aliviada después de volver a mí y darme cuenta de que soy real, que no vivo para morir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario